Marcos 7:31-37: La curación del sordomudo y el «Effetá» que nos llama a escuchar a Dios
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Evangelio de san Marcos 7:31-37
En aquel tiempo, salió Jesús de la región de Tiro y vino de nuevo, por Sidón, al mar de Galilea, atravesando la región de Decápolis.
Le llevaron entonces a un hombre sordo y tartamudo, y le suplicaban que le impusiera las manos. Él lo apartó a un lado de la gente, le metió los dedos en los oídos y le tocó la lengua con saliva.
Después, mirando al cielo, suspiró y le dijo: «¡Effetá!» (que quiere decir «¡Ábrete!»). Al momento se le abrieron los oídos, se le soltó la traba de la lengua y empezó a hablar sin dificultad.
Él les mandó que no lo dijeran a nadie; pero cuanto más se lo mandaba, ellos con más insistencia lo proclamaban; y todos estaban asombrados y decían: «¡Qué bien lo hace todo! Hace oír a los sordos y hablar a los mudos».
Palabra del Señor.
Enseñanzas del Evangelio de san Marcos 7:31-37
La curación del sordomudo según san Agustín
San Agustín, al meditar sobre este pasaje del Evangelio, ofreció una interpretación alegórica de la curación del sordomudo desde una perspectiva espiritual. Su lectura no se limita al milagro físico, sino que busca iluminar lo que ocurre en el interior del alma cuando Cristo actúa en nosotros.
Para san Agustín, el gesto de Jesús al introducir sus dedos en los oídos del hombre simboliza la acción del Espíritu Santo, llamado en la tradición patrística el “dedo de Dios”. Este gesto representa la gracia divina penetrando el alma humana para que pueda finalmente oír la Palabra de Dios con discernimiento, superando la sordera interior que impide captar las realidades celestiales.
Del mismo modo, el acto de tocar la lengua del hombre con saliva representa la infusión de la Sabiduría Divina del Verbo Encarnado, que desata la traba de la lengua. Para san Agustín, esto significa que el creyente no solo recupera la capacidad de hablar, sino que recibe el don de confesar y proclamar la fe correctamente, movido por la Verdad que procede de Dios.
Otro detalle significativo es que Jesús lleva al hombre aparte de la multitud. Para san Agustín, este gesto revela la necesidad de un encuentro personal e íntimo con Dios, lejos del ruido, de las influencias del mundo y demás distracciones que entorpecen la fe. Solo en ese espacio de silencio interior puede el alma escuchar verdaderamente la voz del Creador.
Por lo tanto, antes de la gracia de Cristo, el ser humano es “sordomudo” porque no puede escuchar a Dios ni alabarlo con sinceridad; pero cuando Cristo pronuncia su palabra, el alma se abre a la luz y a la alabanza.
Vemos entonces que este acto de curación en el Evangelio es también un llamado directo al corazón endurecido, necio y cerrado por el pecado y la ignorancia. Pidamos por tanto la gracia de abrir nuestros sentidos y dejar que Cristo toque lo más profundo de nuestro corazón, para disponernos a escuchar su voz con humildad y mansedumbre.
Effetá: Abrirse a la Palabra de Dios
Con una sola palabra aramea, “Effetá”, Jesús restaura el oído y la lengua del sordomudo. “Effetá” significa “ábrete”, y tiene un profundo significado para la Iglesia Católica, quien fascinada por este gesto del Señor, lo ha incorporado al rito del bautismo, conservando su fuerza simbólica y espiritual.
Tal como se narra en este Evangelio, el sacerdote toca los oídos de aquel que se bautiza y, en lugar de la saliva en la boca, coloca un granito de sal.
¿Por qué la sal? Porque Cristo nos llamó a ser “la sal de la tierra”: la que da sabor, la que devuelve sentido a lo que se ha vuelto insípido, y la que preserva de la corrupción y la degradación.
Adicionalmente, el sacerdote pronuncia la siguiente oración:
“El Señor Jesús, que hizo oír a los sordos y hablar a los mudos, te conceda, a su tiempo, escuchar su Palabra y profesar la fe, para alabanza y gloria de Dios Padre.”
Esta oración es muy solemne y llena de esperanza. Convendría aprendérsela y recitarla en nuestro interior con frecuencia, ya que es maravilloso escuchar la Palabra de Dios y permitir que su voz transforme cada vez más nuestro corazón.
Por lo tanto, el “Effetá” que pronuncia el Señor sigue haciendo eco hasta nuestros días. No es solo un gesto litúrgico; es una invitación permanente para abrirnos a escuchar la Palabra de Dios hoy.
Pidamos al Señor esa capacidad de escucharle a través de Jesucristo y sus enseñanzas, y que seamos liberados de cualquier obstáculo, para que se abran nuestros oídos y nuestro corazón, y experimentemos el amor desbordante de Dios en nuestra vida.
Propósitos y llamado a la acción
Este pasaje del Evangelio nos enseña que Cristo desea curar nuestra sordera y destrabar nuestra boca, para que podamos escuchar su voz y proclamar sus alabanzas.
Nuestro llamado a la acción es abrirnos con humildad a la gracia transformadora de Cristo, permitiendo que Él sane aquello que en nosotros permanece cerrado, para que podamos escuchar su Palabra con un corazón dócil.
Que Dios nos conceda la gracia de mantenernos atentos a su voz y de proclamar con alegría las maravillas que Él obra en nosotros, para así dar gloria a Aquel que “todo lo ha hecho bien”.
Preguntas Frecuentes del Evangelio de san Marcos 7:31-37
¿Qué significa la palabra «Effetá» y por qué Marcos la conservó en arameo?
«Effetá» es una palabra aramea que significa «ábrete». Marcos preservó esta palabra en su idioma original porque tiene un significado especial y poderoso para la comunidad cristiana. Esta palabra se convirtió en un símbolo litúrgico importante en la Iglesia, tanto que todavía hoy se utiliza en algunos ritos bautismales para significar la apertura de la persona al Evangelio. El «ábrete» de Jesús no se limita solo a los oídos físicos del hombre, sino que representaba la apertura espiritual que todos necesitamos para recibir la palabra de Dios y guardarla con fidelidad en nuestra vida.
Fuentes y Referencias de san Marcos 7:31-37
Vatican News. (2026, febrero 13). Evangelio de hoy: Marcos 7:31-37, viernes de la V Semana del Tiempo ordinario. https://www.vaticannews.va/es/evangelio-de-hoy/2026/02/13.html
En Ti Confío. (2026, febrero 13). Homilía 13.2.2026 / viernes de la 5ª semana del Tiempo Ordinario [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=mOzhp885m4o
Heraldos del Evangelio. (2026, febrero 13). Lo que nos CIERRA el ALMA Evangelio de hoy (13 feb. 26) [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=Zs9OBZyRYyw
