Marcos 8:11-13: Jesús se aleja ante la falta de humildad
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Evangelio de san Marcos 8:11-13
En aquel tiempo, se acercaron a Jesús los fariseos y se pusieron a discutir con él, y para ponerlo a prueba, le pedían una señal del cielo.
Jesús suspiró profundamente y dijo: «¿Por qué esta gente busca una señal? Les aseguro que a esta gente no se le dará ninguna señal».
Entonces los dejó, se embarcó de nuevo y se fue a la otra orilla.
Palabra del Señor.
Enseñanza del Evangelio de san Marcos 8:11-13
Jesús se aleja ante la falta de humildad
En el pasaje de Marcos 8:11-13 vemos a Jesús enfrentarse a la exigencia de los fariseos, quienes le piden un signo para ponerlo a prueba. Pero Cristo dio un profundo suspiro y les dijo que no.
Este suspiro revela el dolor y el cansancio del Sagrado Corazón de Jesús, por la incredulidad y la necedad de los fariseos, que a pesar de haber visto tantos signos, se niegan a creer.
El problema no es la falta de milagros. Cristo ya había multiplicado los panes, había curado enfermos y expulsados demonios. El problema es que falta la virtud más importante, la humildad.
Es lamentable, pero pasa incluso hoy en día. Los fariseos no pedían un signo para amar más a Dios ni para cumplir mejor sus mandamientos; ponían al Señor a prueba desde el orgullo, con la exigencia de que Dios se ajustara a sus propios criterios. En el fondo, querían que el Creador del universo confirmara su propia visión de las cosas, lo que vuelve estéril cualquier semilla para que germine la fe.
Y es que cuando uno tiene fe, no exige. La fe nace de reconocerse pequeño, necesitado, dependiente. Por eso la petición de los fariseos no era un acto de búsqueda sincera, sino una excusa para no creer.
Ante esta realidad, Jesús simplemente se retira. Dios no fuerza el corazón humano invadido por el orgullo y la soberbia; prefiere alejarse hasta que haya arrepentimiento y humildad suficientes para acoger su misericordia.
Podemos entonces preguntarnos hoy: ¿Cuántos signos nos da Dios cada día y no los valoramos? ¿Cuántas veces esperamos pruebas extraordinarias cuando ya hemos recibido más de lo necesario para confiar en el Señor?
Por lo tanto, el modo auténtico de acercarnos a Dios no es la exigencia, sino que debemos acercarnos desde la humildad, la confianza, el agradecimiento y el amor. No necesitamos pedir demostraciones nuevas de su poder o de su cariño; basta con pedirle la fuerza para cumplir sus mandamientos y la perseverancia para seguir su voluntad. Lo esencial ya nos ha sido dado.
Que Dios nos conceda un corazón dócil, capaz de reconocer su divina presencia en nuestra vida y que podamos transitar con fidelidad por los caminos que nos conducen hacia la plenitud del cielo.
Propósitos y llamado a la acción
Este pasaje del Evangelio nos enseña que el orgullo y la falta de humildad alejan al Señor de nuestra vida, volviéndonos incapaces de reconocer los dones y signos que Dios ya ha puesto en nuestra historia personal.
Nuestro llamado a la acción es acercarnos al Jesús con sencillez y agradecimiento, sin exigir pruebas, cultivando un corazón dócil y confiado en la misericordia de Dios.
Que Dios nos conceda la gracia de vivir desde la humildad, atentos a su presencia y dispuestos a cumplir su voluntad.
Fuentes y Referencias de san Marcos 8:11-13
Vatican News. (2026, febrero 16). Evangelio de hoy: Marcos 8:11-13, lunes de la 6a Semana del Tiempo ordinario. https://www.vaticannews.va/es/evangelio-de-hoy/2026/01/30.html
Heraldos del Evangelio. (2026, febrero 16). Un PEDIDO sin FE Evangelio de hoy (16 feb. 26) [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=RELfk-UGry0
En Ti Confío. (2026, febrero 16). Homilía 16.2.2026 / lunes de la 6ª semana del Tiempo Ordinario [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=rAlLhsR8Mhg
